La acreditación genera confianza y seguridad al consumidor y colabora con la tarea del Estado  de velar por la seguridad y bienestar de sus habitantes.

Evalúa la competencia técnica de los organismos que realizan certificación de productos y sistemas. Esto permite que los consumidores adquieran productos y servicios sobre los cuáles se ha evaluado la conformidad con especificaciones técnicas de los mismos y también la capacidad técnica de quienes los evalúan y certifican.

En el caso particular de los laboratorios, la acreditación es de fundamental importancia porque evalúa según una norma internacional, la capacidad técnica del laboratorio (en relación al personal, equipos, métodos, local, documentación), para emitir resultados.

De esta manera se brinda seguridad y garantías al consumidor y al Estado, principalmente en las siguientes áreas: