Estar acreditado significa haber alcanzado un nivel preestablecido de competencia técnica para efectuar tipos específicos de actividades de evaluación de la conformidad (calibración, ensayo, certificación o inspección). El resultado es el aseguramiento de que se es capaz de producir resultados que son correctos, trazables y reproducibles, componentes críticos en la toma de decisiones.

La acreditación beneficia, permitiendo determinar si se están efectuando los trabajos correctamente y de acuerdo a las normas apropiadas y proporciona un punto de referencia para mantener la competencia. Una evaluación regular por un organismo acreditador revisa todos los aspectos de las operaciones relacionadas con la producción continua adecuada y confiable de datos. Las áreas que necesitan mejorar son identificadas y discutidas y al final de cada visita se prepara un reporte detallado.

En donde es necesario el organismo acreditador observa acciones de seguimiento para asegurar que está tomando la acción correctiva apropiada.

Los organismos de evaluación de la conformidad acreditados son regularmente re evaluados para asegurar que mantienen altos niveles de competencia técnica. A veces y según sea su decisión representantes del organismo regulador pueden participar de las evaluaciones.